No miento ni exagero cuando digo que he intentado iniciar el blog seis veces. El nivel de complicación de esta tarea que me he puesto me sorprendió. Primero, que si decidir cuál plantilla usar, que si la distribución, los colores, el font, el idioma. Luego que si las imágenes a subir, los temas a tocar, cómo describir el contenido del blog?!!
Pude haber decidido no utilizar las opciones que existen para darle personalidad a una de estas tantas páginas. Al final todas deben estar tan llenas de intentos por tener una personalidad, que el encuentro de una sin personalidad de repente le inyecte más interés. Aunque la negativa misma es una forma de controlar esas percepciones. Pero opté por seguir la corriente, pasar por el proceso sin tanta tortura. Escogí los coloritos, las fotos, en fin, me definí. Así como cuando nos cortamos el pelo, compramos ropa y ordenamos un trago.
Y pues, compro ropa una vez al año, me estresa cortarme el pelo y bebo lo que haya. Soy quien mira imágenes de París en películas (mientras más viejitas mejor) y se va en un viaje. Quien escribe relatos en primera persona y busca la moraleja en su propia historia, porque las películas le enseñaron que siempre debe haber una. Quien por una u otra razón le ha tomado 6 intentos comenzar a escribir un blog, y quien experimenta si podrá tener una voz a través de estos medios o si los medios se la otorgarán.
No hay comentarios:
Publicar un comentario